
Un muy sentido…
Anti homenaje
por los poetícolas muertos,
bien Muertos,
a tres mil metros enterrados en sus versos,
aquellos,
auto investidos con atuendos de segundísima mano.
Penosos, menesterosos, lastimeros animales carroñeros,
delirantes e insufribles,
hasta para sus deglutorias conchas maternas.
1 minuto de silencio:
Y el consuelo de 3 o 4 que los leyeron.
Kuepede:
Aquí yacen las momias
disecadas en el desierto más zalamero,
preservados en octavos
de tinto suelto; pipeño.
Seudo vanguardia a la deriva de un corcho añejo
suspendido en heces literamentosas.