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19 jun 2008

RARO.

A veces sucede que estudio más que la cresta para una prueba.
Cuando la doy, termino con los cachetes colorados.
Salgo al patio
Fumo un cigarro
Echo una meá
Y me voy

Entro a mi pieza y ruego que haya miles de pruebas más.
Se me pasa el cansancio
Hablo con los gatos
Procuro hacer la hora para desvelarme
Y terminar escribiendo la mierda que estamos leyendo.

17 mar 2008

EJERCICIO HOLÍSTICO.


Cáncer y más cáncer fui,
hubo un día una estrella que me dijo,
desde la salinidad de su nombre
y las seis puntas retorcidas
por el eco big ban-beano
alojado en la química perfecta
de un corazón desvariado,
alta la marea, que arrojó el polvo
en la misma tierra.
Que caíste al fondo de la olla de greda,
a fuego lento pero seguro del aserrín arrumbado,
por decenas de rompecabezas.

El año que imantaba las pelusas
revoloteando en el aire;
hijo del viento seco cubriendo las fiebres en la frente,
a paño mojado en el sebo de lo corriente.

Vuelvo a la atemporalidad de lo profético,
dijera cualquier día o uno de éstos,
para practicar la ascendencia y descendencia
de la carne, del hueso, o del seso;
por lo cíclico o kármico que viene:
el verano hacia el invierno,
el león hacia el pasto tierno,
del cordero hacia el alacrán rugiendo;
o simplemente,
de la espontánea inhalación que pretendemos,
hasta,
la fragilidad exhalada del soñado suspiro eterno.

Érase una vez,
decían todos los cuentos,
y ahora yo mismo releo los multiplicados érases
de un primero de Julio,
como reza el informe del tiempo,
nublado y por la tarde chubascos,
siempre chubascos…

Nótese que vine chubasco,
tarareando en el techo agujereado de nuestras casas.
¿Será por eso que la lluvia se las da de consejera?